martes, 20 de marzo de 2012

Esos simpáticos peluches...los osos panda

Os advierto que este post va a ser pastelón pero era inevitable. Poder ver de cerca a más de 100 osos panda deja en un estado tan "blandito" que no he sido capaz de escribirlo de otra manera.
El oso panda, animal fascinante, peluche con forma de gato - oso gigante chino. Ese simpático animalito que hemos visto jugar (y faltar el respeto) a nuestra Reina Sofía. El oso panda, uno de los símbolo de China, un país en que no se respetan algunas libertades pero en el que atentar contra un oso panda puede llevar a la cárcel o a algo aún peor (no seré yo quien diga algo en contra en este caso). Estar en China y no ver a un oso panda era imperdonable. Así pues, lo incluí entre las actividades de mi visita a Chengdu.


Los pandas están en un centro de conservación a las afueras de la ciudad. Allí acudí con una parejita de holandeses que me encontré de camino. Tenía muchas dudas acerca de si me iba a gustar la visita, por aquello de ver a los ositos atrapados en un zoo. Sin embargo, están muy bien tratados y tienen suficiente espacio para moverse, jugar, comer y dormir (que es lo que más les gusta). El panda tiene que estar prácticamente todo el día comiendo dado que es muy grande y solo come bambú.

Es un espectáculo increíble observar a estos gigantes animales que parecen tener expresión de humanos y adoptan posturas muy peculiares. ¡Solo les falta andar erguidos para ser un perfecto dibujo animado! Se desperezan, se sientan casi como nosotros, juegan, y parecen sonreír todo el tiempo. Y aguantan pacientemente los comentarios de los visitantes.


Y como guinda de la visita, los bebés. Antes de ir al centro, ya me había informado de que cobran unos 100€ al cambio por dejar tocar un panda bebé. Parecía excesivo. Sin embargo, al ver la cola de gente esperando se comprende perfectamente. Si todos pudieran acariciar a las crías... ¡se desgastarían del roce!. Enternecedores. Igualitos que los bebés de cualquier sala de neo natos de un hospital.


Por último, os dejo un dato curioso: no todos los pandas son enormes y en blanco y negro. ¡Hay pandas rojos! Parecen más un mapache americano que un oso y reciben muchas menos atenciones por parte de los visitantes que sus primos gigantes. Son rápidos de movimientos y graciosos pero nada comparable a la visión del panda gigante.


Recordando a los pandas me ha quedado un post algo dulzón y descafeinado pero necesitaba hacerles mi pequeño homenaje particular. Aún así espero que hayáis disfrutado de estos simpáticos peluchitos. Si tenéis la ocasión de verlos de cerca, ¡no os los perdáis!

¿Has visto al oso panda? ¿Te gustó? ¡Cuéntanoslo!

4 comentarios:

  1. Muy buen Trabajo, felicitaciones

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    1. Muchas gracias, viniendo de un viajero como tú el cumplido es aún más valioso. Espero saber mantener el nivel.

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  2. Manu Yogjaabril 10, 2012

    Muy interesante tu blog. Estoy viajando por China a través de él. Menudas experiencias. Por cierto, el panda fue mi animal favorito de crío y mi regalo navideño imposible. Un saludo.

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    1. Gracias Manu, estos comentarios me dan ánimos para seguir escribiendo. No dejes de ir a ver los pandas si tanto te gustan, te encantarán en directo.

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